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miércoles, 11 de junio de 2014

Erasmus en Exeter: Capítulo 10

Diez entradas sobre mi año en Exeter. Todo lo que haya contado siempre será poco, siempre estará incompleto. Hay que leer cada una de las palabras que puedan decir cada una de las personas con las que he compartido este año millones de momentos para saber en realidad si cada una de las palabras que escribo tienen validez. Es hora de ponerse melancólico porque no queda nada para que haga las maletas y vuelva a España, porque es hora de decir adiós. 
A decir verdad no me está costando despedirme de Exeter. El hecho de que voy a poder volver a ver a las tres únicas personas que merecen la pena de aquí, junto con que ya es hora de volver a casa, de recibir besos y abrazos por parte de mi familia y de los que no son mi familia pero como si lo fueran, hacen que mis ganas incrementen cada día.
No voy a hacer una recopilación de momentos vividos, han sido 9 meses, es mucho tiempo. Prefiero decir que todo lo que he vivido ha merecido la pena tanto los buenos momentos como los malos. Ahora sí, puedo hablar desde la experiencia y decir que he crecido como persona y que no es tan duro si te rodeas de gente como la que yo he tenido. 
Solo decir que mis experiencias fuera de España no han acabado y que no sé dónde me llevará el destino o lo que quiera que sea. Aunque solo pido una cosa, tener a alguien con quien compartir todo. 
Hasta pronto.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Erasmus en Exeter: Capítulo 9

Durante los meses que llevo de Erasmus creo que he leído tantos blogs sobre la vida Erasmus en general que ya no sabría decir qué tiene de especial estar aquí. Porque sí, vivo en UK y eso mola y porque no he tenido apenas exámenes, lo que es verídico es que no he tenido que estudiar y que he visto más series que en mis dos años de carrera en Cáceres o que he ido más a la biblioteca que allí. Todo eso está muy bien pero qué tiene de emocionante el ser estudiante Erasmus. Yo puedo responder a esa pregunta sin ningún pudor; no tiene nada. 
Así cuando me preguntan qué tal por aquí yo me limito a contestar: bien. Y es que no sé si la gente cree que cada día lucho contra algún dragón en Exeter o es que se creen que mi casa es cada noche como la de Project X, no amigos no. 
Pero ahora pensaréis, que soy una aburrida. No, de nuevo un error. Los Erasmus hacemos vida normal como si viviera en Cáceres con la diferencia de que aquí estoy sometida a horarios británicos, a su clima impredecible y a su gastronomía. Porque es así te tienes que someter, la hora a la que cierran las cafeterías oscila entre las 5 y las 6, junto con las tiendas y los bancos, los pubs cierran a las 11 en días de diario menos el sábado que cierra las 12. Pero amigos qué pasa si quieres cenar en algún restaurante que no sea Burguer King o McDonalds, la cocina cierra a las 9, no pidas comida a las 9:01 porque no te la servirán. Es la magia de Inglaterra. El ser Erasmus te convierte en especial por ese motivo, sometido a lo que no estás acostumbrado. 
Aunque tranquilos, si os vais de Erasmus será guay y al menos comerás mucha mierda cada día y te lo pasarás bien. Sin embargo y sintiéndolo mucho, ser Erasmus no te hace tener una aventura cada día porque al final te acostumbras a la vida de la ciudad en la que residas y el día a día se ve de una manera normal, parte del sometimiento. 

lunes, 28 de abril de 2014

Erasmus en Exeter: Capítulo 8

"Estoy harta de ser la única que limpia en esta casa". Cuantísimas veces habrá dicho eso mi madre y ahora mejor que nadie me doy cuenta de ello. Porque estoy harta de vivir entre mierda, sí mierda. Al menos mi habitación la tengo bien pero en el resto de la casa  la mugre se está apropiando de todo. El cuarto de baño, ese sitio dónde uno se asea, ese sitio que debería estar 'como los chorros del oro' y que solo llega a estar así cuando YO lo limpio. Por no hablar de la cocina un sitio que debería estar limpio porque es donde se come, donde vosotros, guarros, parece que os sentís como en el paraíso bueno en especial tú CERDO. Todavía no te he visto coger un trapo más allá que para sacar un plato del horno, al menos le has pasado la aspiradora a tu habitación. Y es que estoy tan cabreada que ya no podía más. Pero hablemos de mi cocina, por fortuna pocas son las veces en las que he tenido que cocinar con la cocina tal y como está ahora, a día de hoy Marta V. puede dar también testimonio de ello, la pila de platos sucios ha colmado mi paciencia y espero que mañana estén limpios (puedo esperar sentada porque de pie puede que me canse). Pero nada que seguro que mañana limpio los fogones eso sí con guantes y la encimera, ¡Dios Santo! Creo que esa encimera solo ha visto un trapo las veces que yo se lo he pasado, sí me siento como un ama de casa. He visto de todo, y cuando digo TODO es todo. El único consejo, bueno, no conviváis con gente que no conocéis previamente y si no los conocíais que sean italianos que son los únicos que parecen más limpios. 

martes, 1 de abril de 2014

Erasmus en Exeter: Capítulo 7

Ahora que ya se ha terminado el periodo de clases y que solo tengo que preparar dos redacciones más un trabajo para España; ahora que me doy cuenta de que hace nueve meses desde que empece a prepararlo todo, y que ahora estoy a punto de terminar mi año en Exeter; hay que hacer un breve inciso para percatarme de todo lo que me llevo. Experiencias de ensueño, amistades que dan la impresión de que no se van a romper y espero que no lo hagan porque si os soy sincera no imaginaba mi año de Erasmus como el que ha sido. Más allá de todo me quedo con lo que he aprendido. He aprendido a valorar por encima de todo a mis seres queridos, porque por más libertad que quieras tener siempre necesitarás un abrazo de esos que nunca te han abandonado. He aprendido a valorar lo que como, cuantísimas veces he rechazado la comida de mi madre y cuantísimas veces la he añorado aquí. He aprendido que se puede sobrevivir a base de pasta, arroz, carne picada y pollo. He aprendido mucho de mis clases, he mejorado mi inglés. En definitiva, para todo aquel que todavía dude de irse de Erasmus o no, tengo que decir que es la mejor experiencia que puedas tener y que sin duda se crece como persona. 

viernes, 21 de febrero de 2014

Erasmus en Exeter: Capítulo 6

Gente rara

Querido blog:

Llevo en mi querida ciudad Erasmus seis meses, en ese tiempo he visto de todo por aquí desde travestis hasta gente que va a la facultad en pijama. Pero hay un señor que me cruzo de camino a la facultad por mi "sendero luminoso" con unas pintas un tanto raras y sospechosas. Lleva botas de agua y chubasquero además de un gorro de ala ancha que no me deja ver el rostro del hombre, rostro que yo imagino cuando me cruzo con él. Debe llevar gafas de cristal tintado, de ese que parece que está viendo el mundo en sepia y unos labios finos, con una gran nariz un poco achatada y por último los ojos, oscuros de un tamaño normal. No creo que tenga un rostro demasiado lejano a como lo describo, de todas formas y tenga la cara que tenga ese hombre me da respeto, más que eso me da miedo. Imagino que es una especie de perturbado que se dedica a tener cosas en formol o lo que es peor que mata a personas o a niños. Aunque seguro que es la persona más cariñosa del mundo yo lo veo así, culpa de la tele supongo. Sin olvidarme del perro, un perro con chaleco reflectante, sí CHALECO REFLECTANTE. Es la cosa más extraña que he visto en mi vida. Sin embargo, es un perro no muy grande así que no me da miedo, porque todavía no se ha acercado a mí, el día que lo haga, querido blog, te informaré de ello y ten por seguro que la historia no será bonita.